El Congreso que llega

Reflexiones sobre las elecciones al Congreso y los desafíos urgentes para el Huila: Seguridad frente a la "Paz Total", terminación de la Ruta 45 y conectividad vial con Cauca y Meta.

3/9/20262 min leer

Nuevo Congreso Colombiano
Nuevo Congreso Colombiano

Terminó un nuevo proceso electoral que definió a los congresistas de los próximos cuatro años. Luego de una campaña, como es costumbre, empañada por escándalos de compra de votos, constreñimiento, miles de millones invertidos que violan los topes permitidos por la ley y ante la casi absoluta complacencia de los órganos de control, que muchas veces se hacen los ciegos, sordos y mudos frente a los delitos electorales —claro está, no siempre—, por ahí alcanzaron a retener algunos millones, por supuesto, dirigidos a la compra de conciencias.

Nada más cierto que aquel dicho: el que paga para llegar, llega a pagar, y de nuestros bolsillos saldrá lo invertido.

Desconozco hasta este momento los resultados, pero quiero desearles a los elegidos la mejor de las suertes. En sus manos yace una inmensa responsabilidad para con el pueblo huilense que los eligió.

La problemática que vive el departamento es crítica en temas como seguridad, con un incremento desmesurado en homicidios y extorsiones, producto principalmente del accionar de grupos al margen de la ley, algunos de ellos amparados en la fallida política de Paz Total. Hay que devolverle la seguridad y la tranquilidad al territorio huilense, y la voz de los congresistas será determinante ante el alto gobierno.

El problema vial es otra de las grandes deudas que acumula el departamento del Huila. La falta de terminación de vías como las que nos comunican con el Cauca, por La Plata–Inzá y por Isnos–Paletará, requiere atención urgente. De igual manera, la vía de Neiva a San Vicente, que poco o nada avanza, y la abandonada construcción de la carretera Colombia–La Uribe, que nos uniría con el departamento del Meta, serán retos por cumplir.

La solución definitiva de la Ruta 45 en Pericongo y Los Altares tampoco puede esperar más. El desarrollo de tres departamentos se ve gravemente afectado por los frecuentes cierres. No más dilaciones.

Por último, piensen en grande, más allá de la minucia del día a día en la política. El atraso de nuestro departamento es, en parte, culpa de nosotros mismos. No nos contentemos con poco: es mucho más lo que merecemos de un gobierno central. Ojalá ustedes sean esas voces que aboguen por nuestro desarrollo.