El nuevo Congreso
A un mes de las elecciones, analizamos las tres funciones vitales del Congreso que definirán el futuro de Colombia: desde la reforma a la salud hasta el control político. Descubre por qué tu voto es la única garantía para proteger la democracia frente al populismo y el clientelismo.
Rodrigo Lara Sánchez
2/9/20262 min leer


A casi un mes de las elecciones a Cámara y Senado, las campañas transcurren en medio del bullicio, la publicidad que desborda las calles y las redes sociales, y las promesas de los candidatos; algunas, hay que decirlo, imposibles de cumplir.
Qué importante es que los huilenses entendamos la trascendencia de estas elecciones al Congreso.
De las funciones que este tiene, podríamos decir que hay tres fundamentales:
La primera es reformar la Constitución. Hoy, cuando se habla de la necesidad de una nueva constituyente, el próximo Congreso tendrá en sus manos, de darse este escenario, por ejemplo, permitir o no la reelección presidencial. Sin embargo, en medio de la polarización que se vive, resulta peligroso cambiar las reglas de juego que nos impiden caer en una dictadura disfrazada de democracia, como ha ocurrido en Nicaragua y Venezuela.
La segunda función en importancia, es quizás la de elaborar y derogar leyes. Allí el nuevo Congreso enfrentará temas tan álgidos como la reforma a la salud, hoy sumida en la peor crisis vivida, con desfinanciación del sistema, corrupción campante y un estado general de insatisfacción por los servicios recibidos. También debería estar entre sus propósitos impulsar una reforma a la justicia, hoy debilitada y distante del ciudadano de a pie.
La tercera función, es un soporte al equilibrio de poderes: el control político. Vigilar y garantizar el cumplimiento de las leyes por parte de quienes gobiernan es una tarea seria que debe ejercer el Congreso. Pese a ser un país con una fuerte tradición presidencialista, donde el poder del presidente resulta casi omnipotente, la labor de control es una garantía esencial de la democracia.
Así que no eche en saco roto la próxima elección. Observe con atención los perfiles de los candidatos, a quienes representan y qué méritos tienen para llegar a esos importantes cargos. Porque si lo suyo es el tamal o la lechona, los cien mil pesitos que hoy dicen que vale el voto, o garantizar un contrato con el Estado, no espere cambio alguno, pues seguiremos padeciendo los mismos males.
Sea responsable, vote bien y dele una oportunidad a la democracia.
