Lo que dice el British

Compartimos nuestras reflexiones sobre la situación actual del sistema de salud en Colombia, sus desafíos estructurales y el debate público que hoy atraviesa la garantía del derecho a la atención médica.

2/2/2026

Sistema de Salud en Colombia
Sistema de Salud en Colombia

Ripostaron al unísono los amigos del gobierno Petro a lo expuesto en una prestigiosa revista científica de medicina, el British Medical Journal, pero omitieron lo esencial, la cruda verdad sobre el deterioro del sistema de salud en Colombia. Allí se expone, con cifras, el desfinanciamiento, el incremento de la deuda que agrava la crisis financiera y el deterioro en la atención. En fin, el texto desnudo cómo el actual gobierno terminó destruyendo, en corto tiempo, lo que se hubiera podido mejorar.

Sin lugar a dudas el deterioro de la salud en Colombia es palpable. Negativas en la atención y en la entrega de medicamentos, cierre de servicios de urgencias y de maternidad, cancelación de servicios a usuarios de EPS y un incremento en el gasto de bolsillo de los usuarios del sistema de salud hacen parte de la crisis que se vive actualmente.

Hoy vemos cómo los pacientes con diabetes, cáncer y otras enfermedades crónicas, empeoran su salud por la falta de continuidad de los tratamientos.

Todo esto a pesar del control por parte del gobierno, de las principales EPS, las cuales intervino.

Y es que escuchar al presidente Petro echarle la culpa a su mano derecha Laura Sarabia de haber nombrado a los más ineptos y peores hampones para manejar las EPS intervenidas, es una muestra de su responsabilidad en el daño que le han hecho a la salud de miles de colombianos.

Lo mismo ocurrió con la prestación del servicio de salud para los maestros que controla el FOMAG, el cual terminó desfinanciado y en crisis, después de anunciar con bombos y platillos, lo que sería el modelo ideal de salud. Al final, terminaron por empeorarlo, llevándolo al límite del colapso, todo por las malas decisiones.

Sumado al desgobierno, el desbalance del valor pagado de la UPC y la negativa de ajustarlo a un valor real, comparado con el gasto en salud, ahondó aún más la actual crisis.

Si bien el sistema tenía fallas, lo ocurrido bajo este gobierno terminó por asfixiarlo. Lo que hoy vive Colombia no es una crisis inevitable, sino el resultado directo de una política pública fallida que decidió destruir lo que podía corregirse. Y así lo confirma, con datos y sin ideología, una de las revistas médicas más prestigiosas del mundo.