Salida a la crisis
El sector salud en Colombia atraviesa una crisis por demoras, tutelas y falta de medicamentos. El artículo propone una salida basada en diálogo real, decisiones técnicas y acuerdos que trasciendan la ideología para evitar que la reforma fracase.
Rodrigo Lara Sánchez
2/23/20262 min leer


Cada día que pasa empeora la situación del sector salud. Pareciera que la muerte de pacientes, como la de Kevin por falta del suministro del medicamento para el control de su hemofilia, el incremento exagerado en las reclamaciones y tutelas, y la demora en procedimientos y tratamientos, no son suficientes razones para que el Gobierno, el Congreso y demás partícipes del sistema de salud se sienten a buscarle una salida.
No es fácil en medio de una campaña política tanto a Congreso como a Presidencia, y me refiero a los políticos, dejar a un lado los egos y entender que lo que se vive es crítico. Buscar soluciones que vayan más allá de la ideología y la politiquería es asunto casi imposible, a pesar de que el Congreso tendría tiempo para discutirlo.
Si es público ciento por ciento el nuevo sistema, si desaparecen las nuevas EPS, o gestoras como las quiere llamar este Gobierno, si se asume la deuda existente como una nueva oportunidad de cerrar el déficit existente, si se tiene en cuenta el talento en salud para formalizar y mejorar las condiciones laborales, son parte de las discusiones que se deben dar.
Sin lugar a dudas, la sola decisión del Gobierno de sacar adelante la reforma sin consultar a nadie ni tener en cuenta las organizaciones de usuarios, de clínicas y hospitales, del sector farmacéutico, está condenada a fracasar. Por otra parte, es en momentos de crisis en donde se deben dejar a un lado los intereses de un solo sector para lograr sacar adelante la solución a la actual crisis.
A propósito de candidatos presidenciales al único que le he escuchado una propuesta coherente para superar la actual crisis es a Sergio Fajardo. Sabemos que hay que buscar soluciones de fondo, que mejoren lo hasta ahora alcanzado, sin incertidumbres y propuestas livianas que podrían empeorar lo logrado.
Buen debate el que se avecina. Ojalá y se pudieran superar las diferencias para definir lo que realmente necesita el país para superar la actual crisis.
